ANEXO

RESUMEN COMPARATIVO

 

La reelección no es invento reciente ni exclusivo de Colombia. Resulta útil, por tanto, analizar breve y esquemáticamente los aspectos sobresalientes de los regímenes políticos que de ella se han ocupado, para verificar cómo han decidido el eterno tema de la permanencia de los gobernantes en el poder.

 

Europa

 

Los regímenes europeos tienen poco interés para los efectos de esta publicación porque son parlamentarios. El poder ejecutivo lo ejercen, simultáneamente, dos altos dignatarios del Reino o el Estado, según se trate de una Monarquía, como en el Reino Unido o España, o una República, como en los casos de Francia e Italia. Esos dos altos dignatarios son el Jefe del Estado, que es el Rey en Inglaterra y España, y el Presidente de la República en Francia e Italia, y el Jefe del Gobierno, que se llama primer Ministro en Gran Bretaña, Canciller en Alemania y Presidente del Gobierno en España.

Como el Jefe de Estado tiene atribuciones, fundamentalmente, simbólicas y protocolarias, no importa saber si el Presidente es reelegido o no, porque este hecho no modifica la organización ni la forma de ejercer del poder.

La situación cambia en el caso de los regímenes semi –presidenciales, semi parlamentarios o mixtos que hay en Francia, Portugal, Austria, Finlandia, Polonia e Irlanda. En éstos el Presidente es elegido popularmente y ejerce funciones de gobierno importantes, por ejemplo, el manejo de la política internacional y la defensa externa. No responde políticamente ante el parlamento. Las relaciones ejecutivo- legislativo se rigen por las normas propias del sistema parlamentario (hay moción de censura y el gobierno puede disolver el parlamento y convocar a elecciones).

 

Francia

 

"Nuestra Constitución es simultáneamente parlamentaria y presidencial" es frase del General De Gaulle que resume bien la naturaleza del régimen francés: es semi-parlamentario o semi-presidencial, según se marque el acento en el análisis de una u otra de sus instituciones.

El Presidente es elegido popularmente desde 1962. Ejerce funciones importantes. Comparte el poder con el primer ministro. Generalmente los dos son del mismo partido político. Cuando no, se dice que hay cohabitación, figura que inventaron los franceses y les ha permitido tener un Presidente de izquierda (Mitterand) y un primer ministro de derecha (Chirac o Balladur). O lo contrario. El período presidencial era de 7 años. Se redujo a 5 en el 2000.

La Constitución de 1848 (II República) prohibía la reelección inmediata. Luis Napoleón Bonaparte buscó reformarla para hacerse reelegir por otros 4 años. Como no lo logró, dio golpe de Estado en diciembre de 1851. Su caso probaría que quien quiere quedarse lo consigue, a las buenas o a las malas.

El régimen evoluciona cada vez más hacia un sistema presidencial porque el primer ministro se ha vuelto hombre de confianza del Presidente y, para permanecer en el cargo, requiere mas el apoyo de éste que del Parlamento.

Por eso son válidos los análisis que en Francia hablan de "monarquía republicana", "monarquía electiva", "monarquía electiva temporal" o "principado". También de un "monarca temporal".

 

Rusia

EL Presidente de la Federación es elegido para períodos de 4 años. Puede ser reelegido de manera inmediata por una sola vez. Para que la elección sea válida debe participar no menos del 50% de los ciudadanos inscritos en el censo electoral. Si ningún candidato obtiene más del 50% de la votación, hay lugar a una segunda vuelta entre los dos más votados.

En 1996 ganó Yeltsin en la segunda vuelta con el 50% de la votación. En el 2000 fue elegido Putin con el 53% de los votos. Fue reelegido en el 2004 desde la primera vuelta con el 75%, la votación más alta en la historia de la Rusia republicana. En algunas Regiones de la Federación logró el 87 y hasta el 97% del total de los votos. El segundo candidato obtuvo el 14%. Para mostrar "pluralismo", el Krenlim promovió candidatos menores. Uno de ellos, que obtuvo el 5% de la votación, durante la campaña apoyaba el nombre de Putin.

Según la prensa europea, el Gobierno manipuló la opinión y abusó del poder, las cadenas estatales de televisión estuvieron al servicio del candidato oficial y los resultados fueron comparables a los que se producían en la época de la Rusia soviética. Le Monde sostiene que la corrupción en Rusia vale la mitad del presupuesto federal.

Estados Unidos

 

La Constitución de Filadelfia (1787) le fijó al Presidente período de cuatro años. Como no prohibió la reelección, ha tenido lugar en varias ocasiones. Washington fue reelegido en 1.792. No se presentó para un tercer período (segunda reelección) para evitar que mas tarde su ejemplo pusiera en peligro "las instituciones republicanas". Por respeto a ese precedente, ninguno de sus sucesores buscó quedarse más de 8 años. Quiénes fueron reelegidos, lo fueron una sola vez. La "regla" la rompió Franklin D. Roosevelt que fue elegido para 4 períodos. Con el fin de evitar que situación comparable se repitiera, la Enmienda XXII (febrero 26 de 1.951) solo autoriza dos períodos, o sea una sola reelección que puede ser consecutiva o mediata.

Hasta hoy 19 presidentes han sido reelegidos para el período siguiente. Grover Claveland fue electo por primera vez en el año 1885 y reelegido en 1893, después de que había transcurrido un período.

El ejemplo de Estados Unidos es el que más se cita en Colombia para defender la reelección. Olvidan quienes en ello insisten que se trata de contexto político, cultural, económico y social bien distinto del nuestro. En Estados Unidos, el Gobierno Federal no es eje principal de la vida económica y social del país. Los ciudadanos esperan poco del Estado. Lo que cuenta es la búsqueda individual y colectiva de la felicidad en escenarios distintos de los estatales. En Colombia ocurre lo contrario, aunque por esperar tanto del Gobierno, la realidad esté llena de decepciones y frustraciones.

Pero lo que mas debe destacarse en esta breve comparación es que en Estados Unidos la reelección presidencial ha tenido lugar sin que para ello haya habido necesidad de cambiar las reglas de juego. Sin que ninguno de los 19 Presidentes reelegidos haya buscado desde la Casa Banca a sus amigos en el Capitolio para pedirles que reformen la Constitución para que ellos pudieran aspirar nuevamente. Buenas, regulares o malas, había unas reglas de juego que todos respetaron. No las cambiaron para quedarse cuatro años mas.

Vale la pena anotar también que en Estados Unidos la reelección presidencial empieza a suscitar reparos en respetables sectores de opinión. En los años 80 del siglo pasado, un grupo de destacados hombres públicos, con el respaldo del New York Times (junio 26 de 1.983), analizó la posibilidad de ampliar el período presidencial a 6 años, a cambio de la reelección inmediata.

Y con motivo de la reelección de George W. Bush, el mismo periódico publicó un artículo del columnista Robert Pear del que son los siguientes apartes:

"La Casa Blanca de Bush ha usado la maquinaria del gobierno para promover la reelección del Presidente premiando con subvenciones a Estados estratégicamente importantes… muchos funcionarios de la administración están tomando crédito por distribuir dádivas a través de programas de seguridad social y de salud que el Presidente ha tratado de eliminar o cortar rigurosamente… otra de las criticas que se le hacen al Presidente Bush son los cada vez más frecuentes viajes que funcionarios de la administración realizan por todo el país para entregar ayudas o anunciar ambiciosos planes sociales, que aunque son propios de sus funciones, en algunos casos se convierten en abiertas reuniones políticas para promover la reelección del candidato republicano… los analistas políticos norteamericanos manifiestan que aunque no es ilegal ni inusual que esta mezcla de asuntos oficiales y políticos se de en un año de elecciones, y que esta misma situación registró la campaña reeleccionista de Bill Clinton, lo cuestionable es que la administración Bush esté haciendo proselitismo con programas que ella misma había anunciado que iba a eliminar o recortar, pero que ahora son estratégicos para conseguir el favor electoral".

 

 

AMÉRICA LATINA

Las limitaciones a la reelección que en el Continente se han establecido son producto de las experiencias negativas que han vivido buen número de países, particularmente las de los caudillos que buscaron perpetuarse en el ejercicio del poder detrás de una fachada democrática, es decir con base en un proceso eleccionario que los "legitimaba".

En todos los países de la Región se ha aplicado el régimen presidencial, con marcadas desviaciones hacia el presidencialismo. Solo Chile, entre 1892 y 1925, ensayó el sistema parlamentario. Lo mismo hizo Brasil en un período mucho más corto (1961- 1963). A veces se incorporan elementos propios del régimen parlamentario en sistemas presidenciales. Es el caso de Colombia que en 1991 instituyó la moción de censura en contra de los ministros.

 

"Es tentación para caudillos "

 

Un buen análisis de lo que representa la reelección en América Latina está en el análisis que sobre el tema hizo Volga Cecilia del Riego con el título que distingue este aparte. Aunque fue escrito para Méjico, es válido para todo el Continente. Sus principales comentarios son estos:

"Sin duda, la posibilidad de reelección del titular del ejecutivo puede resultar atractiva si se considera que, por este mecanismo, sería posible dar continuidad a las políticas públicas, conservar a los buenos gobernantes y sustituir a los malos, para mandarlos avergonzados a su casa. Hay quien afirma que el premio de la reelección haría que los gobernantes se esforzaran por hacer bien su trabajo.

"Si en una conclusión tan simple se agotara el tema, sin mayor trámite podríamos enviar al archivo de la desmemoria todos los sucesos que culminaron en la tajante prohibición constitucional dirigida al ciudadano que haya desempeñado el cargo de Presidente. El tema no es nuevo: Juárez, Lerdo de Tejada, Díaz, son ejemplos de experiencias reeleccionistas de la segunda mitad del siglo pasado. Díaz, el caudillo, consiguió reformar la Constitución para reelegirse sólo una vez, pero quizá presintió que le era indispensable al país y consiguió reelegirse seis veces más. Una revolución armada, soliviantada al grito de sufragio efectivo, no reelección, le impidió continuar en el poder y dio por cancelada la práctica reeleccionista.

"Carranza y De la Huerta lo intentaron; Obregón lo logró, pero fue asesinado antes de iniciar su segundo y quizá no último período presidencial (de no haber caído víctima del fanatismo de José León Toral). Calle acaso aprendió la lección y concibió por ello un ingenioso mecanismo para prolongar su mandato, aunque sólo por seis años, pues Cárdenas introdujo un nuevo mecanismo para resolver la sucesión presidencial, que estuvo vigente, durante los siguientes diez sexenios.

"Los afanes caudillistas, el culto a la personalidad y el sentimiento de ser necesarios al país, arraigaron, sin duda, en los países latinoamericanos y dieron lugar a gobiernos autoritarios de dilatado lapso. Stroessner, Pinochet, Noriega, Somoza, Papa Doc, Castro, experiencias que hoy pueden reeditarse en populistas nacionaleros como Hugo Chávez, Carlos Menem y Alberto Fujimori. Los dos últimos consiguieron reformar su Constitución para adaptarla a sus pretensiones, afirmando que sería sólo por una vez pero han buscado una segunda reelección. Hugo Chávez fue más lejos: conformó su propia asamblea consultiva que aprobara la reelección.

Si la posibilidad de la reelección es motivo vigoroso para que los gobiernos se esfuercen por ser buenos, también constituye enérgico motivo para exacerbar las ambiciones de poder del Presidente, el populismo de la peor ralea y su compinche el caudillismo. Muchas ventajas podrían encontrarse a la posibilidad reeleccionista, pero habría que enfrentarlas con las desventajas antes de darla por buena".

Punto de vista parecido expuso en 1996 el ex –canciller mejicano Jorge Castañeda: "A Cardozo y sus colegas latinoamericanos les puede salir más caro el caldo que las albóndigas. Mayor el costo para alcanzar la reelección que sus beneficios".

Balance desfavorable

Es el que hace de la reelección en el Continente el libro colectivo publicado por el Banco Interamericano: "la reelección también refuerza la tendencia al liderazgo personalista inherente al presidencialismo y debilita el desarrollo de formas mas pluralistas e institucionalizadas de ejercer la autoridad política. Aunque ha habido unos pocos mandatos presidenciales exitosos como resultado de la reelección, ya sea inmediata o no inmediata, en general el balance no es positivo" (La política Importa, Democracia y Desarrollo en América Latina, BID, 2.003).

 

Argentina

 

Cuando Perón llegó a la presidencia en 1.946 era enemigo de la reelección. Ante la Cámara de Diputados de la Nación dijo en 1.948: "la historia demuestra que los hombres no siempre han sido ecuánimes ni honrados para juzgar sus propios méritos y contemplar las conveniencias generales… en mi concepto, tal reelección sería escuela de fraude, incentivo para la violencia y peligro enorme para el futuro político de la República".

Un año mas tarde, la autoridad máxima de su partido, el Consejo Superior del Partido Justicialista, sentenció: "La prohibición actual de la reelección supone una ofensa para la ciudadanía argentina. Tan antidemocrático es imponerle votar a quien no quiere… como impedirle votar a quien quiere".

Poco tiempo después, a solicitud de Perón que había cambiado su punto de vista sobre el tema, la Convención Nacional Constituyente reformó la Carta de 1853 que prohibía la reelección, después de declarar : "Si la suerte ( de la Argentina) depende de la posibilidad de que el General Perón sea reelegido Presidente por el voto libre de sus conciudadanos, debe quitarse de la Constitución ese impedimento que no aconsejan ni la prudencia política ni la circunstancia histórica que vive el país"

Fue reelegido en 1.951 para un período de seis años porque quería, según dijo, darle continuidad a su programa de Gobierno (un nuevo Estado, una nueva sociedad, unas nuevas relaciones capital- trabajo). "Los eventos subsiguientes quizá sirvieron para refrescarle la memoria sobre sus proféticas palabras" (Eduardo Posada Carbó). En 1955 tuvo que abandonar el poder. En 1956 se restableció la vigencia de la Constitución de 1853. En 1973 Peron regresó a la Presidencia con gran respaldo popular (el 62% de los votos).

El segundo protagonista de la reelección en Argentina es Carlos Menem. Su arribo al poder en 1989 representó el primer triunfo electoral para los peronistas después de dos décadas. Su modelo neoliberal (desregulación y privatización) produjo el llamado "milagro argentino". En 1994 se expidió una nueva Constitución que derogó la de 1853. El período presidencial se redujo de 6 a 4 años y se permitió la reelección inmediata para un período mas. Si es reelegido, con intervalo de un período, puede aspirar por tercera vez.

Menem fue reelegido para el período 95-99. Intentó una segunda reelección (tercer período) en el 99. Para lograrlo, interpretó a su manera la Constitución, pero el Congreso y la Corte Suprema no le permitieron ser candidato. En el 2003 se presentó nuevamente a elecciones. Aunque ganó la primera vuelta, se retiró para la segunda porque dudó de la "legitimidad democrática y la transparencia del proceso electoral".

 

En el 2001 Adolfo Rodríguez Saa fue obligado a renunciar de la Presidencia que ejercía interinamente porque estaba utilizando el cargo para convertirse en candidato pesidencial. Kirchner llegó al poder como producto de la reacción que suscitó la aspiración casi maníaca de Menem.

 

 

Bolivia

 

Victor Paz Estensoro, que fue elegido para el período 1.960- 1.964, logró enmienda constitucional que le permitió ser reelegido. A los pocos meses de haber iniciado su segundo período, fue derrocado mediante golpe de Estado.

La Constitución de 1994 establece período presidencial de 5 años. Autoriza la reelección no inmediata por una sola vez.

En el 2002 fue reelegido el ex –Presidente Sánchez de Lozada. Después de intensa agitación social que dejó varios muertos en las calles de las principales ciudades, renunció en el 2003, cuando apenas llevaba catorce meses de su segundo período en el poder.

 

Brasil

 

Es de los pocos países de América Latina que ha ensayado el régimen parlamentario. Lo estableció en 1961. En 1963 los amigos del Presidente Joao Goulart pidieron y consiguieron que en plebiscito se restableciera el régimen presidencial. En 1964, cuando Goutart quería repetir, los militares se tomaron el poder.

En 1994, tras la caída de Collor de Mello, el cambio de régimen se volvió a plantear y el pueblo se pronunció a favor del sistema presidencial (55%). Veinticinco por ciento prefirió el parlamentario.

La Constitución de 1988 ordenaba período presidencial de 5 años y prohibía la reelección inmediata. Fernando Enríque Cardozo, que en 1.990 había escrito "el poder es aburrido", porque exige acomodarse a rutinas, respetar tradiciones y seguir patrones preestablecidos, consiguió en 1997 que el período se redujera a 4 años y se levantara la prohibición. Fue reelegido en el 98. Durante su nuevo mandato tuvo que cambiar las políticas económicas y sociales que le habían permitido la reelección. Su segundo período terminó lánguidamente.

Todos los analistas coinciden en que el segundo período de Cardozo le abrió las puertas al triunfo de Lula, hecho que sirve a unos para criticar la reelección y a otros para defenderla. De estos últimos hace parte el asesor presidencial José Obdulio Gaviria.

Costa Rica

 

Se le llamó la Suiza de América Latina por la fortaleza de sus instituciones democráticas. Sus primeras Constituciones permitieron dos mandatos consecutivos. En 1.857 el Presidente Juan Rafael Mora quiso cambiar la Constitución para quedarse otro período. A consecuencia de ello, fue depuesto. Su Constitución de 1949 preceptúa: "El período presidencial será de cuatro años. Los actos de funcionarios públicos y de los particulares que violen el principio de alternatividad en el ejercicio de la Presidencia, o el de la libre sucesión presidencial, consagrados por esta Constitución implicarán traición a la República. La responsabilidad derivada de tales actos será imprescriptible". Expresamente permitía la reelección mediata. En 1969 se prohibió de manera absoluta.

Por vicios de forma algunos ciudadanos en el año 2.003 demandaron la prohibición adoptada en 1.969. La Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia falló por razones de fondo, no de trámite. Decidió que el texto del 69 era contrario al art. 23 de la Convención Americana sobre derechos y libertades individuales que había sido ratificada por Costa Rica. Con ese argumento autorizó la reelección mediata, no la inmediata. Esta sentencia es la que permite al ex –presidente Oscar Arias, que ejerció el poder hace 15 años, aspirar a un segundo período.

Chile

 

La Constitución de 1833 permitía la reelección inmediata e indefinida de los presidentes. Mediante reforma de 1871 se prohibió ejercer el poder más de dos períodos. Entre 1891 y 1925 hubo semi- parlamentarismo: el parlamento podía tumbar el gobierno, pero éste no podía disolverlo, Este régimen híbrido generó pugna constante entre el ejecutivo y el legislativo.

En 1970 fue elegido el socialista Salvador Allende y el 11 de septiembre de 1973, derrocado mediante cruento golpe de Estado.

En 1980 se promulgó nueva Constitución. En ella se dispuso que Pinochet gobernaría hasta el año 1990. En 1989 la oposición promovió plebiscito que obligó el retiro del General después de 16 años en el poder. La reforma constitucional que luego se aprobó, adoptó período presidencial de 6 años sin posibilidad de reelección inmediata. Actualmente se tramita reforma que reduce el período a 4 años.

 

Ecuador

 

Actualmente la Constitución prohibe la reelección. Sin embargo, el Presidente Lucio Gutiérrez la está buscando, lo cual prueba que el propósito de continuar un tiempo mas, que acompaña a mucho Presidente latinoamericano, no es producto únicamente de las buenas encuestas, porque las del Ecuador no son favorables al Coronel Gutiérrez.

En visita que realizó a Bogotá durante el mes de marzo de 2004, el Presidente Gutiérrez dijo: "Actualmente la Constitución no permite la reelección inmediata, uno puede reelegirse después de transcurrido un período. En todo caso nosotros estamos promoviendo reformas políticas y dentro de ese esquema bien se puede colocar el objetivo de la reelección inmediata... Esto es bueno para reducir la politiquería y la intriga, evitar que se descalabren las políticas fundamentales y salvar las grandes reformas sociales. Para los inversionistas es atractiva la reelección y para el pueblo es una garantía de que el poder será usado exclusivamente a su favor... Si la pregunta es, ¿usted quiere seguir en la Presidencia de la República? Pues para ser muy franco, yo diría que sí. Yo siento que hay muchas cosas por hacer y en un período el tiempo es muy escaso para cumplir grandes objetivos".

El señor Presidente de la hermana República del Ecuador también se permitió opinar sobre la situación colombiana de esta manera: "Yo creo que es una oportunidad que los colombianos no deberían dejar pasar. El Presidente Uribe ha hecho un enorme y formidable trabajo en todos los sectores y yo creo que es una garantía para que el conflicto colombiano termine pacíficamente".

 

Guatemala

 

La Constitución de 1986 prohibe la reelección en forma terminante: "La persona que haya desempeñado durante cualquier tiempo el cargo de Presidente de la República por elección popular, o quien la haya ejercido por más de dos años en sustitución del titular, no podrá volver a desempeñarlo en ningún caso. La reelección o la prolongación del período presidencial por cualquier medio, son punibles de conformidad con la ley. El mandato que se pretenda ejercer será nulo".

 

Honduras

 

La Constitución de 1982 va más allá de la prohibición. El simple hecho de plantear la reelección como tema de debate es considerado acto político reprochable. "El período presidencial será de cuatro años y empezará el veintisiete de enero siguiente a la fecha en que se realizó la elección. El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser presidente o designado. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán en el desempeño de sus respectivos cargos, y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública".

 

Méjico

 

En 1910 Francisco Madero tumbó la dictadura de Porfirio Díaz, que llevaba 34 años en el poder. Su eslogan, "sufragio efectivo, ninguna reelección", expresó ideal democrático que se convirtió en principio fundamental de la vida política mejicana: ningún Presidente puede ser reelegido. Esta norma hace parte de la Constitución de 1.917 que también establece período presidencial de 6 años.

El anti- reeleccionismo tiene raíces históricas profundas en Méjico. El slogan que Madero utilizó contra Díaz fue el mismo que este último había utilizado contra Juárez a partir de 1.871.

Al comienzo de este análisis comparativo, en el acápite América Latina, se incluyó el artículo de Volga Cecilia del Riego que se refiere, sobre todo, al caso mejicano.

Panamá

 

La Constitución de 1979 establece período presidencial de 5 años con la posibilidad de reelección, transcurridos al menos dos períodos. En 1997 el Presidente Pérez Balladares propuso que se autorizara la reelección inmediata para un período. Su iniciativa fue aprobada por la Asamblea Nacional pero derrotada en referendo que tuvo lugar en 1998. Quienes votaron en contra (dos terceras partes) consideraron que aprobar la propuesta constituía "atentado grave contra la democracia".

En mayo de 2004 fue derrotado el ex –Presidente Guillermo Endara que aspiraba a un segundo mandato.

 

Paraguay

 

La Constitución vigente preceptúa de manera perentoria: "El Presidente de la República y el Vicepresidente durarán 5 años improrrogables en el ejercicio de sus funciones. No podrán ser reelectos en ningún caso. El Vicepresidente solo podrá ser electo Presidente para el período posterior, si hubiese cesado en su cargo 6 meses antes de los comicios generales. Quien haya ejercido la Presidencia por más de 12 meses no podrá ser electo Vicepresidente".

 

Perú

 

Sus Constituciones siempre prohibieron la reelección. La "Boliviana" estableció la Presidencia vitalicia, pero sólo rigió durante 54 días.

Fujimori fue elegido para el período 90- 95. En el 93 consiguió que se reformara la Constitución y autorizara la reelección inmediata para un segundo período. También para un tercer período, si el ex –Presidente dejaba transcurrir un período entre su retiro del poder y su nueva aspiración.

Fujimori fue reelegido en el 95 con el 65% de los votos. Su lema de campaña fue autoridad y seguridad. En el 2.000 pretendió una segunda reelección con el argumento de que su primer mandato (90-95) no contaba para la suma de los dos períodos que autorizaba la Constitución porque se había iniciado antes de que se aprobara en 1.993 la reforma que permitió la reelección inmediata. El Tribunal Constitucional se opuso a tan original interpretación de la Carta, pero el Congreso destituyó a los Magistrados que se atrevieron a discrepar de la verdad oficial y expidió la ley que llamó de "interpretación auténtica de la Constitución" que validó la nueva candidatura de Fujimori.

Los golpes a Sendero Luminoso y los indicadores económicos favorables fueron "ganchos electorales" que, sin embargo, no lograron contrarrestar la ilegitimidad que rodeaba su campaña. La oposición al tercer mandato se acentuaba a medida que el "candidato presidente" empleaba abusivamente los recursos, la infraestructura del Estado y los medios de comunicación. Acudió al fraude y la intimidación para asegurar su reelección. "Ganó" como candidato único con el 74% de los votos (Toledo no participó en la segunda vuelta). Fujimori no concluyó su tercer período. Renunció y salió del país en noviembre de 2000 pocos meses después de su segunda reelección.

Por la misma época en que Fujimori abandonó el poder, se reformó la Constitución para prohibir la reelección inmediata. Transcurrido otro período constitucional, como mínimo, el ex -Presidente puede candidatizarse para un nuevo período.

República Dominicana

 

La Constitución vigente establece: "El Poder Ejecutivo se ejerce por el Presidente de la República, quien será elegido cada cuatro años... el Presidente podrá optar por un segundo y único período constitucional consecutivo, no pudiendo postularse jamás al mismo cargo, ni a la Vicepresidencia".

 

En las elecciones de mayo de 2.004 fue derrotado el Presidente Hipólito Mejía que aspiró a una segunda oportunidad después de haber promovido en 2.002 la reforma constitucional que autorizó la reelección inmediata.

 

Uruguay

 

La Constitución establece período de 5 años y prohibe la reelección inmediata. El Presidente solo podrá ser reelegido después de transcurrir al menos un período.

 

Venezuela

 

Las reelecciones sucesivas de Carlos Andrés Pérez (para el período 1989- 1994) y Rafael Caldera (para el quinquenio 1994- 1999), entre otras razones, le abrieron el paso a la elección del Coronel Hugo Chávez en el 99. Entre Pérez y Caldera ejercieron la Presidencia durante 19 años (Pérez fue destituido en el 93, cuando llevaba 4 años de su segundo período).

La Constitución de 1961 autorizaba la reelección sólo después de que transcurrieran como mínimo dos períodos presidenciales. El Coronel Chávez consiguió mediante referendo celebrado en 1999 que el pueblo disolviera el Congreso, derogara la Carta del 61 y eligiera una Asamblea Constituyente. Esta expidió una nueva Constitución que amplió el período presidencial a 6 años y autorizó la reelección inmediata.

En el 2000, Chávez fue elegido para el primer período de la nueva Constitución. Pretende ser reelegido en el 2006 para 6 años más.